Pequeño diccionario de opciones y futuros para empresas

El empresario de toda la vida estaba habituado a hablar de descuento de papel, de pólizas de crédito, de préstamos ICO, etc. Que los usase bien o mal, que comprendiese perfectamente su funcionamiento ya era más discutible, pero al menos comprendían de que iban. Pero de un tiempo a esta parte, y en mayor medida que en el área de particulares, las opciones y futuros, los derivados financieros, etc, han invadido la escena empresarial. Nuestro post trata de ser un pequeño diccionario de opciones y futuros para empresas. No vamos a profundizar en el funcionamiento de los mismos, pues excedería con mucho de las posibilidades de un sólo post, e iremos volviendo a ellos individualmente en el futuro. Nuestra idea es explicar someramente que es lo que podemos encontrar en la oferta de nuestra entidad financiera y cómo lo podemos usar. Nos centraremos en cuatro figuras muy socorridas, con posibilidades de ser usadas tanto para gestionar tipos de interés como divisas.

Swaps

El Swap es una permuta financiera, un contrato a través del cual cambiamos nuestra posición con la otra parte durante un periodo o en un momento dado. Se trata de una operativa muy usada para cambiar de tipo fijo a variable o viceversa, y también para asegurarnos determinados tipos de cambio en el mercado de divisas. Con dos ejemplos lo veremos mejor. Supongamos que tengo un préstamo a tipo variable. En un momento dado deseamos cambiarlo por uno a tipo fijo. Una de las opciones es dirigirnos a la entidad financiera para que nove el préstamo y nos de un tipo fijo durante el periodo que estimemos. es posible que nos lo conceda o no, amén de los posibles gatos o comisiones. Frente a ello tenemos la posibilidad de contratar bien con esa entidad, o bien directamente con otro intermediario un swap. De este modo, el préstamo seguirá liquidándonos la cuota tal como estaba pactado, pero en paralelo el swap entrara en funcionamiento durante el periodo pactado. De este modo nos hará liquidaciones positivas (abonos) por la diferencia entre el tipo fijo que hemos pactado y el variable que nos apliquen si es superior, y consecuentemente nos hará cargos cuando dicho tipo variable se sitúe por debajo del fijo. En el swap de intereses, dentro de cada pago que hagamos o cobro que recibamos va implícito el coste de dicha herramienta, por lo que su comercialización es muy fácil, aunque hemos de ser conscientes de que el coste final del mismo lo desconocemos. En función de como evolucione el tipo con respecto al que hayamos fijado nuestra balanza será positiva o negativa, aunque debemos recordar que nuestra intención era asegurar un coste financiero determinado, y eso lo conseguimos plenamente. Ahora bien, si deseamos deshacer el swap, cancelarlo, habrán de valorarlo y liquidarlo. Logicamente si los tipos se han dado la vuelta y nos perjudican, la liquidacion serña negatiova (pues habrá que compensar a la contraparte). Si los tipos nos eran favorables, habiéndose disparado y renunciando nostros a dicha ventaja, nos saldrá a ingresar. Si hablamos de divisas el asunto es algo distinto. Hay distintas variantes, pero en esencia supongamos que en un momento dado A y B pactan intercambiarse dólares y euros a un tipo de cambio determinado, y simultáneamente, acuerdan deshacer dicha operación en los mismos términos (cantidades y tipo de cambio) 3 meses después. De esta manera las partes conocen con anticipación el tipo de cambio que se les va a aplicar, eliminan dicho riesgo de la transacción (pero ojo, la evolución de los tipos de cambio determinará que hay quien gane y quien pierda con este tipo de cobertura)

Cap

Aquí lo que garantizamos es un techo, un tipo máximo. A través del mismo podemos topar nuestros préstamos, nuestra cartera crediticia, sabiendo que si el tipo de interés que tomamos de referencia se va por encima de un determinado nivel, automáticamente el cap se activara y nos liquidará por la diferencia, siempre con abonos. Y es que en el cap no hay cargos, no hay liquidaciones negativas. Cuando lo contratemos pagaremos una prima que nos da derecho a beneficiarnos del mismo. A diferencia del swap conocemos su coste de antemano, la mencionada prima. Lo que no sabemos, al igual que en el swap es la cantidad que nos podemos ahorrar al haber topado los tipos. Al empresario medio, sin embargo, le cuesta más contratar caps al tener que partir de un desembolso fijo, a diferencia del swap. El mecanismo es identico para las divisas.A través del pago de una prima nos aseguramos un tipo máximo de cambio para un periodo y cantidad concreta. De este modo, a la hora de hacer simulaciones costes podré acotar el impacto de la divisa hasta un determinado nivel.

Floor

Si hablamos de cubrir tipos con un floor es más bien raro, ya que en este caso estamos hablando del establecimiento de un suelo, de un mñinimo, por lo que se destinara dicha operativa a asegurarnois un tipo de interés mínimo en la retribución de los saldos de pasivo que tengamos vinculado a tipos variables. Esta no suele ser la operativa habitual de la empresa, más bien orientada hacia el activo y en su caso a las puntas de tesorería para el pasivo. Sin embargo, conviene recordar que existe la posibilidad de contratarlo. Sin embargo si que tiene su campo si hablamos de divisas, ya que a través de la compra de un floor un exportador puede asegurarse un cambio mínimo cuando vaya a cobrar sus ventas. Si por ejemplo nos van a pagar en dólares nos garantizamos de esta manera que cuando los vayamos cambiar a euros estos tengan un valor mínimo. Al igual que sucede con el cap, y al tratarse de un producto construido a partir de una opción, debemos satisfacer una prima por adelantado que nos da derecho a dicho suelo.

Collar

Por último tenemos los collars o túneles. Se trata de combinar caps y floors, de tal manera que se configura una suerte de túnel en el cual va oscilando el tipo de interés o la divisa correspondiente, pero siempre dentro de los márgenes que hayamos prefijado, de dicho suelo y de dicho tipo. Asumimos un riesgo, pero esta delimitado por dicha banda de fluctuación. La gran ventaja es que cuando se construyen este tipo de estructuras, en ocasiones es posible hacerlo a coste 0, ya que se combina la prima que tenemos que pagar por una de las opciones con el ingreso que obtenemos por la venta de la otra. Lo cierto es que con la combinación de las distintas opciones y futuros podemos construir collars que funcionen según nuestras necesidades u otro tipo de figuras más complejas y/o especulativas.

Conclusiones

El mundo de las opciones y futuros se creo para dar coberturas, para limitar riesgos como los derivados del tipo de cambio o de la evolución de los tipos de interés. Ofrece múltiples posibilidades para que nos cubramos, y también para especular, pero eso ya es responsabilidad nuestra. En todo caso, la mayor irresponsabilidad o especulación es no estudiar el riesgo de nuestras operaciones.

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