Cómo contabilizar el leasing para tu comercio

El leasing o arrendamiento financiero es un contrato de alquiler de bienes de equipo en el que se incluye la opción de compra por parte del arrendatario. En esta interesante opción para autónomos y emprendedores intervienen tres partes:

  • Proveedor del bien, que se lo vende a la empresa de leasing.
  • Empresa de leasing, que adquiere el bien y se lo alquila al cliente a cambio de una cuota.
  • •Cliente, que utiliza ese bien a cambio de atender el pago de las cuotas periódicas fijadas en el contrato.

La duración mínima del contrato es de dos años si es un bien mueble -maquinaria, equipamiento informático-. Si es un bien mobiliario (terrenos, oficinas) su duración mínima es de diez años.

En la práctica totalidad de las veces, el arrendatario suele ejercer la opción de adquirir ese bien ya que la cantidad pendiente cuando acaba el plazo, suele ser simbólica, similar a la de la cuota mensual. Por ejemplo, imaginemos que nos interesa comprar un derivado de turismo para nuestra empresa y no tenemos capital suficiente. En este caso negociaremos con el proveedor y luego acudiremos a la entidad de leasing o banco para solicitar el contrato de leasing. La entidad le paga a nuestro proveedor y luego nos entrega el bien -el vehículo- a cambio de pagar unas cuotas estipuladas que incluyen la opción de compra.

Las cuotas están destinadas a:

  • • Pagar el precio del bien objeto del contrato
  • • Pagar los gastos financieros de la operación
  • • Pagar el IVA

Cómo lo contabilizo para mi negocio

A diferencia del renting, que se contabiliza como un gasto de alquiler, el leasing se contabiliza como una compra. ¿Cómo? Reconocemos el bien por el valor al contado y reconocemos la deuda por todo lo que nos hemos comprometido a pagar sin los intereses.

En el leasing se transfieren todos los riesgos y beneficios derivados de la propiedad ¿Por qué? Porque no existen dudas de que ejerceremos la compra final ya que sería una cantidad pendiente residual, similar a la de las cuotas mensuales.

Ventajas del leasing

Muchas pymes recurren a esta forma de financiación porque obtienen fiscalidad más ventajosa que una compra a plazos. Las principales ventajas son las siguientes:

  • Las cuotas son deducibles a medida que se vayan pagando, mientras que en una adquisición el proceso de deducción en el Impuesto sobre Sociedades es vía amortización del inmovilizado. Las cuotas se reflejan como un gasto para la empresa y de esta forma podemos disminuir nuestra base tributaria actual y tener una carga impositiva menor. Se deducen como gasto. O son un gasto deducible
  • Se puede financiar el 100% de la inversión sin hacer un gran desembolso inicial

•El IVA se devenga según se vayan pagando las cuotas. En una adquisición, el impuesto se retribuye íntegramente en el momento inicial.

Es muy importante que antes de decidirnos por esta forma de financiación estudiemos con detenimiento los componentes de la cuota. Al valor del bien debemos añadir los intereses. Incluso puede incluir una prima de riesgo. Tenemos que valorar si vamos a poder mantener la duración del contrato -dos años mínimo para bienes muebles y 10 para bienes inmuebles-. Debemos leer la letra pequeña del contrato y comprobar si existen posibles cláusulas asociadas, penalizaciones en caso de incumplimiento, comisiones, tipo de interés variable, revisiones del producto, etc.

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