Todo sobre las ayudas a la producción ecológica

La alimentación ecológica está de moda, especialmente para una parte de la sociedad. Muchos consumidores buscan proveedores de confianza que cultiven ecológicos, al mismo tiempo que crece el número de mercados donde se venden este tipo de alimentos y es más común encontrar productos orgánicos en los lineales de los supermercados de toda la vida.

España es el principal país productor de alimentos ecológicos dela Unión Europea, y aunque la mayor parte de ellos se destinan a otros estados miembro, como Alemania, Reino Unido o Francia, poco a poco, se está consolidando un mercado interior.

La producción ecológica es aquella que limita el uso de fitosanitarios y fertilizantes químicos en las plantas y de medicamentos (antibióticos) en los animales. Es un modo de producir alimentos que respecta el ciclo natural de la vida, minimizando el impacto humano en el medio ambiente. Esto conlleva que la producción ecológica sea más difícil y, por consiguiente, más cara para el consumidor.

No obstante, aunque el productor ecológico suele vender sus alimentos a un mayor precio que el convencional por el coste que le supone, también se puede beneficiar de una serie de ayudas procedentes, en parte, de la Unión Europea.

El origen de estas subvenciones es, precisamente, la dificultad de este tipo de producción y la pérdida de renta que puede originar, sobre todo, en los primeros años de conversión de una explotación agraria convencional a una ecológica.

Según comunidades autónomas

Las ayudas a la producción ecológica se encuentran dentro del paquete, conocido en la jerga de la PAC, como ayudas agroambientales. Dicho paquete se encuentra dentro del Segundo Pilar de la PAC, que, a diferencia del primerio, es diferente para cada comunidad autónoma y depende de ella.

Así, el presupuesto destinado a la ayudas a la producción ecológica es diferente en cada región de España, puesto que depende del peso que le haya querido otorgar cada gobierno autonómico, que es quien cofinancia dichas subvenciones, junto con el Estado miembro (en este caso, el estado español) y la Unión Europea.

Su requerimiento se realiza a través de la solicitud conjunta de la PAC, cuyo límite de entrega para 2016, es, de momento, el próximo 30 de abril.

PAC más verde

Los ciudadanos europeos están acostumbrados a conseguir alimentos de calidad, muchos de ellos con sellos de garantía, como los de la producción orgánica. Por ello, la Unión Europea promueve este tipo de productos que, por llevar un valor añadido, pueden obtener un mayor precio en los mercados.

Esto, junto a la preocupación por el cuidado del medio ambiente y la justificación de las ayudas destinadas a los agricultores y ganaderos ha hecho que, en cada reforma de la PAC, se potencie la producción ecológica. De hecho, desde 2015 los pagos directos de la PAC (correspondientes al primer pilar) incluyen un “pago verde”, greening, o “verdeo” que es obligatorio y del que, directamente, se benefician los productores ecológicos desde el año pasado.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que desde hace más de un año se está negociando en Bruselas un nuevo Reglamento para la producción orgánica en la Unión Europea. Dicha normativa pretende ser más estricta en el sistema de producción ecológica, para garantizar a los consumidores que dichos alimentos están más libres de sustancias químicas que los convencionales.

Imagen I iStock

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