¿Qué es el apalancamiento financiero?

El apalancamiento financiero representa la proporción de nuestra empresa que está financiada con deudas. La alusión al término palanca se justifica porque el apalancamiento financiero nos permite acceder a inversiones importantes con unos menores fondos propios.

El apalancamiento financiero incide en el riesgo que asume la empresa, ya que la financiación ajena supone un coste para la empresa que se tiene que reflejar en la obtención de beneficio antes de la deducción de intereses. Es decir, si somos capaces de generar abundantes beneficios con las inversiones generadas con esa financiación ajena, los intereses pesarán como una pluma; si somos incapaces de generar suficientes beneficios, los intereses pesarán mucho más.

¿Por qué es conveniente tener un cierto grado de apalancamiento financiero?

Las empresas que no tienen deudas tienden a ser menos rentables. Se trata de empresas que no disfrutan de la deducibilidad de los intereses, que no han contado con el aval que supone que terceros ajenos al proyecto hayan prestado su dinero a la empresa, y cuyos gestores suelen tener una aversión extrema al riesgo, incompatible con el desarrollo de una actividad empresarial.

Pero, fundamentalmente, el apalancamiento financiero es una oportunidad para poder ganar más dinero con una menor inversión. Gracias al endeudamiento podemos acceder a inversiones que, de otro modo, no le serían accesibles a la empresa. Y los beneficios que obtenemos de esas inversiones nos traerán una mayor rentabilidad, al representar una mayor proporción sobre el total de los fondos propios.

¿Por qué es conveniente mantener un control sobre el apalancamiento financiero?

El apalancamiento financiero es una de las principales manifestaciones de la relación de una empresa con su entorno exterior. Es una decisión de la empresa, pero que debe surgir en adaptación a las circunstancias de dicho entorno.

Existen momentos en los que el apalancamiento es una verdadera oportunidad para la empresa. Surge una opción interesante de inversión y su financiación nos llevará a buscar fondos tanto propios como ajenos. En esa tarea de buscar la mejor financiación ajena, existe una parada obligada, la financiación a su medida que le ofrece Héroe Financiero.

Por otro lado, existen procesos de desapalancamiento vinculados a crisis económica o, simplemente, a momentos de desconfianza en el futuro de la empresa. Debemos mantener un cierto control sobre este tipo de situaciones, que pueden ser un verdadero reto de supervivencia.

¿Cómo se puede mantener un adecuado nivel de control sobre el apalancamiento financiero?

Tanto si las circunstancias recomiendan elevar el grado de apalancamiento financiero de la empresa como si recomiendan reducirlo, tendremos que actuar sobre la composición del balance de nuestra empresa, tanto del activo, como del patrimonio neto o de las deudas.

Medidas para reducir el apalancamiento financiero

En ocasiones nos vemos obligados, por falta de oportunidades suficientes de financiación ajena, a desapalancar la empresa. Una alternativa es la de reducir el tamaño de la empresa desprendiéndonos de parte del activo. Esa alternativa puede suponer un fracaso para la empresa, particularmente si no la sabemos gestionar y nuestra empresa requiere una liquidación apresurada y ruinosa de buena parte de su activo. Para evitar problemas, es conveniente tener siempre presente esa posibilidad y diseñar un plan que detalle qué activos venderíamos y en qué condiciones pensamos hacerlo.

Otra alternativa es la de recurrir a una ampliación de capital que financiaría el pago de una parte de la deuda de la empresa. Ante una ampliación de capital, cada socio ha de plantearse si le conviene. En caso de no poderla cubrir con los socios actuales, debería plantearse la búsqueda de nuevos socios. En este último caso hay que valorar el papel que pudiesen tener los nuevos socios en el control de la empresa.

También se puede recurrir, fundamentalmente cuando se trata de procesos de desapalancamiento que se prolongan en el tiempo, a la retención de los beneficios que genera la empresa. En caso de retener una proporción especialmente elevada de los beneficios, hay que gestionar el posible impacto en la credibilidad de la empresa, ya que una empresa que no reparte dividendos es una empresa que puede llegar a suscitar dudas sobre si tiene los beneficios que dice.

Medidas para aumentar el apalancamiento financiero

Una posibilidad es incrementar el tamaño de la empresa financiando la adquisición de nuevos activos con deuda. En este caso es importante tener en cuenta el tipo de activos y los plazos de la deuda, para valorar el efecto sobre el fondo de maniobra de la empresa. Para evitar disminuciones excesivas en el fondo de maniobra tiene mucha importancia encontrar una adecuada financiación ajena a largo plazo, que dé estabilidad a nuestro balance.

Otra posibilidad sería mantener el tamaño de la empresa, pero incrementar el peso de las deudas para conseguir mayor apalancamiento. Eso se puede conseguir a largo plazo incrementando el pay-out, es decir, la proporción del beneficio que se reparte en forma de dividendos.

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