Maximiza tu beneficio: los cheques, mejor sin comisiones

Una de las oportunidades de ahorro en el presupuesto de muchos empresarios, está en el capítulo financiero, en la gestión de los cobros y pagos. Es importante poner el foco en este apartado porque de no hacerse de manera ordenada puede ocasionar que surjan sobrecostes por muchas vías, por ejemplo, por comisiones que se incurren cuando se emite o ingresa en cuenta un cheque.

Para poder atajar las comisiones en la emisión e ingreso en cuenta de cheques, lo más importante es comprender bien la operativa que las genera, por lo que a continuación se resumen las principales comisiones asociadas a los cheques:

Principales comisiones por emisión e ingreso de cheques

A la hora de emitir un cheque, normalmente la cuenta incluye la comisión por entrega del talonario. La principal que se puede incurrir es la comisión de conformidad del cheque, que la cobra la entidad financiera cuando el emisor o firmante del cheque le exige que dé conformidad al cheque, es decir, que confirme la garantía de que tiene fondos para pagarlo. Esta conformidad la puede exigir el destinatario que va a cobrar el cheque, pero la paga el emisor del mismo.

Cuando se va a ingresar un cheque, se puede incurrir en varias comisiones, en función de las condiciones pactadas con la entidad con la que se trabaje y del tipo de cheque que se presente. En el caso más común, un cliente de una entidad financiera presenta un cheque de otra entidad nacional para su cobro, lo que implica que el banco requiera una serie de gestiones para recibir el dinero o que, en caso de que no haya fondos para pagarlo, surjan otras que generan también comisiones por el trabajo realizado.
En el caso de ingresar un cheque, las comisiones más comunes son las de:
  • Compensación y negociación: comisión que se cobra por gastos de gestión del cobro ante la entidad a la que corresponde pagarlo (en la que tiene la cuenta el emisor del cheque). Suele ser proporcional al importe del cheque, con un importe mínimo fijado (para que sea rentable gestionar los cheques de menor importe).
  • Devolución: comisión que la entidad carga a quien presenta un cheque al cobro cuando éste es devuelto, para cubrir los gastos relacionados con la gestión de la devolución. Suele ser un importe mayor que el de la comisión de compensación y negociación y la paga quien presenta al cobro el cheque.
  • Gestión de protesto ante notario: es la comisión que se genera cuando un cheque es devuelto y se pide a la entidad que realice las gestiones de protesto ante notario, es decir, de confirmar por vía notarial que el emisor del cheque no dispone de fondos para proceder al pago del cheque. Esta comisión la paga quien presenta al cobro el cheque.
  • Gestión de la declaración de impago: comisión que se cobra a quien presenta el cheque al cobro por las gestiones necesarias para la realización de la declaración de impago, bien a través de la entidad tomadora (donde se ingresa) o la librada (donde está la cuenta de quien lo emite).

Otras comisiones en casos especiales, como son la emisión de cheques bancarios, de cheques de viaje, talonarios especiales, cobro de cheques no normalizados, entre otros.

¿Cuánto puede gastarse en comisiones por emisión e ingreso de cheques?

Una pequeña empresa o un autónomo que acostumbre a emitir y cobrar cheques, a lo largo de un año puede acumular un buen pico en gastos financieros. Por ejemplo, en el caso de un ingreso de un cheque de otra entidad financiera, la comisión media es del 0,29 % del importe del cheque (Facua), pudiendo alcanzar el 0,45 % en el caso de las comisiones más caras.

En base a este dato, una empresa que cobre 36 cheques al año, con un importe medio de 5.000 euros, incurrirá en 522 euros de gastos por ingreso de cheques, teniendo en cuenta una comisión del 0,29 %. Si la comisión fuera del 0,45 %, caso máximo detectado en un estudio reciente de Facua, el importe de comisiones ascendería hasta 810 euros anuales.

¿Cómo se puede ahorrar comisiones por ingreso de cheques?

En el caso de los cheques a ingresar, existe la posibilidad de no incurrir en comisiones si se cobra en efectivo en la oficina en la que tenga la cuenta el emisor del cheque. Esta opción no tiene sentido para una empresa, dado que en la mayoría de los casos cuesta más el perro que el collar, es decir, cuesta más desplazarse para cobrar el cheque que asumir la comisión del banco.

Por tanto, lo más razonable es negociar con el banco alguna oferta que incluya bonificaciones de las comisiones en el cobro de cheques, a cambio de algún requisito como realizar una serie de ingresos periódicos, domiciliar recibos o alguna otra actividad. ¿Cuánto se gasta tu empresa en comisiones por cheques bancarios al año?

Ver los comentarios

No hay comentarios aún.

Deja un comentrio