Factores al cancelar un préstamo

Enhorabuena. Has gestionado bien la empresa, los planes se han cumplido, e incluso se han mejorado las expectativas. Lo cierto es que cuentas con tesorería suficiente para cancelar anticipadamente, de modo total o parcial, un préstamo. O quizás tienes una oferta de la competencia para cancelarlo mediante otro. ¿Qué factores debes tener en cuenta a la hora de cancelar anticipadamente, de modo total o parcial, un préstamo?

A continuación vamos a repasarlos, considerando por un lado las comisiones, gastos, y otros requisitos derivados de una cancelación, y por otro vamos a hablar de un concepto fundamental a la hora de tomar la decisión, el CER o Coste Efectivo Remanente.

¿Qué gastos y trámites conlleva cancelar?

Cuando cancelamos anticipadamente un préstamo el motivo fundamental suele ser el ahorro de costes financieros, de los intereses que pagamos por el mismo pero hemos de tener en cuenta la existencia de posibles comisiones que nos puedan aplicar. Debemos repasar en la póliza las comisiones concretas que nos van a aplicar, y que confirmemos nuestros cálculos con el banco, a la hora de determinar el coste financiero de la cancelación.

En numerosas ocasiones, es posible que se hayan pactado determinadas cantidades exentas, determinados porcentajes del capital originario o pendiente del préstamo que están exentos de comisión de cancelación. El superarlos puede significar que nos cobren por el exceso o desde el primer euro, lo que es importante manejar para evitar pagar demás. Así, por ejemplo, en las cancelaciones anticipadas totales, es posible hacer previamente una parcial exenta a veces, y con posterioridad la total.

Es frecuente que se nos fije un importe mínimo a cancelar, o que se establezcan determinadas fechas concretas para ello, o…todo ello debemos tenerlo estudiado.

Además, en los supuestos de cancelaciones totales, es importante reseñar que son cancelaciones económicas, pero que en el caso de ser prestamos hipotecarios la hipoteca sigue figurando en el Registro de la Propiedad, por lo que si queremos eliminarla (que no tenemos porqué en principio), hemos de tener en cuenta otros gastos de banco, notaria, registro, gestoría, etc…

Una mecánica similar es la que nos podemos encontrar a la hora de cancelar reservas de dominio en Tráfico de bienes de transporte financiados, o en el de Registro de Bienes muebles, etc…

El CER (Coste Efectivo Remanente)

Así como el TAE o Tasa Anual Equivalente es un concepto popularizado, el CER no, y es básico a la hora de tomar una decisión respecto a una cancelación anticipada. Así que, la primera cuestión es saber qué es el CER. para ello nos vamos al Banco de España:

Una vez que usted firme el préstamo, en los documentos de liquidación del mismo no aparecerá la T.A.E., sino lo que se llama el coste efectivo remanente. Éste tiene en cuenta sólo los desembolsos pendientes de la operación y, por tanto no incluye los costes que usted ya ha pagado (comisiones bancarias,…) y, por tanto le podrá servir para comparar con la T.A.E. de cualquier préstamo que le ofrezcan para sustituir al que tenga.

Se trata del coste efectivo del préstamo, descrito en la Circular 3/96 del BdE, que podemos encontrar en cada uno de las liquidaciones que nos envían. Viene a ser el TAE de lo que nos queda, teniendo en cuenta el plazo que queda (recordemos que generalmente se usa sistema francés de amortización, por lo que los intereses se pagan en mayor medida al inicio del préstamo, lo que influye en decisivamente).

Pues bien dicho CER es el que debemos comparar con el TAE de lo que podríamos obtener por esa liquidez que perdemos al cancelar el préstamo colocándola en un activo financiero, o con con el rendimiento que le podemos sacar mediante la reinversión en la empresa. También es el elemento a comparar con el TAE del préstamo que nos pueda ofrecer un banco de la competencia para cancelar dichas posiciones.

Resumiendo, cuando se ha sobrepasado ampliamente la mitad de la vida del préstamo, si el sistema es francés, la cancelación anticipada no suele ser un buen negocio generalmente, pues la proporción de intereses que pagamos en la cuota es muy inferior a lo que era, o dicho de otro modo, ya hemos pagado en buena parte por anticipado, por lo que en momentos como el actual, con ofertas interesantes en posiciones de pasivo y con un mercado crediticio estrecho, debemos pensarnos seriamente las cancelaciones anticipadas voluntarias.

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