¿Crédito o préstamo? Desgranamos sus características y comisiones

Como empresarios, cuando ya hemos decidido que vamos a solicitar la financiación que nuestra PYME necesita en una entidad bancaria y antes de acercarnos a una de sus oficinas, es imprescindible que realicemos primero una labor de documentación. Conviene controlar con antelación términos clave, condiciones y características de los créditos y préstamos que se ofertan en el mercado financiero español. Y precisamente, por ahí comenzamos este breve repaso, por la diferencia entre préstamo y crédito, dos términos que se usan como sinónimos pero que albergan importantes diferencias.

¿Crédito o préstamo?

Cuando se solicita un préstamo, el banco nos concede de una sola vez el total del dinero que hemos solicitado. Será entonces cuando nosotros comencemos a devolverlo en forma de cuotas que, además, incluirán un interés previamente estipulado.

Sin embargo, con la solicitud de un crédito el dinero no tiene por qué retirarse de una vez y ni siquiera tenemos por qué acceder a todo el dinero solicitado. El banco pondrá a nuestra disposición una cantidad total de la que nosotros podremos echar mano en función de nuestras necesidades. Así, tan solo tendremos que devolver el dinero y los intereses del capital retirado.

¿Me fijo en el TIN o en la TAE?

Estos dos acrónimos suscitan más de una pregunta entre los solicitantes de financiación. En realidad, son conceptos relativamente sencillos.

El TIN es el Tipo de Interés Nominal, el precio que cobran las entidades por prestar dinero. Este interés se calcula aplicando un porcentaje sobre el capital prestado. En el TIN no vienen incluidos ni los gastos ni las comisiones asociadas al préstamo, por lo que no suele ser un dato decisivo para comparar préstamos entre entidades bancarias.

La TAE es el acrónimo de Tasa Anual Equivalente, el tipo de interés que indica el coste efectivo de un préstamo durante un periodo determinado. Se calcula de acuerdo con una fórmula matemática que tiene en cuenta el tipo de interés nominal de la operación, la frecuencia de los pagos (mensuales, trimestrales, etc.), las comisiones bancarias y algunos gastos generados por la operación. Al incluir este tipo de gastos, la TAE sí permite comparar entre bancos el coste efectivo de un mismo producto, por lo que es uno de los datos que deberías tener más en cuenta a la hora de decidir contratar un determinado préstamo o crédito.

¿Qué comisiones me voy a encontrar?

La mayoría de préstamos y créditos conllevan una serie de gastos asociados en forma de comisiones. Más allá del interés al que consigamos nuestra financiación, estas comisiones también pueden suponer un importante coste. No todos los bancos cobran las mismas comisiones ni en la misma cantidad, por lo que es necesario saber cuáles son las más habituales.

  • Comisión de apertura.
  • Comisión por amortización anticipada.

Las dos comisiones se calculan en función de un porcentaje estipulado del total del capital prestado. Así, las dos primeras se abonan al inicio del préstamo mientras que la tercera puede llegar a no aplicarse nunca.

¿Cuándo lo devuelvo?

Por último, es importante tener muy claro en qué tiempo queremos devolver el capital solicitado. A mayor número de cuotas, menor será su cuantía pero más tiempo tardaremos en devolver el préstamo o crédito y más pagaremos en concepto de intereses. Por el contrario, si escogemos un menor periodo de amortización, tendremos que hacer frente a unas cuotas mensuales más elevadas pero tardaremos menos en devolver la financiación y ahorraremos en intereses. 

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