Acciones vs. Bonos

En la coyuntura económica actual y con la subida de forma continuada de las bolsas durante el último mes, si queremos invertir en los mercados financieros deberemos tener en cuenta no sólo que las acciones aún siguen teniendo cierto riesgo de descalabro, sino que además contamos con otra opción muy interesante: comprar bonos de una determinada empresa.

Aunque en muchas ocasiones los confundamos, los bonos son un tipo de obligaciones tan especiales que pueden sernos muy rentables como inversión, ya que además podemos elegir normalmente entre dos tipos de bonos, los que cotizan en bolsa y los que no según el nivel de riesgo que queramos asumir.

En primer lugar y para diferenciarlos diremos que la acción es un derecho real sobre parte de la empresa en cuestión. Es decir, si compraras gran parte de las acciones podrías conseguir ser un gran accionista de dicha empresa, tener voz y voto en la junta de accionista e incluso conseguir un asiento en el consejo de administración de la empresa; pero eso nos da una gran cantidad de riesgos.

Las acciones aunque nos pueden dar dividendos cada año y aumentar de precio, pueden también bajar de forma escandalosa, como ha ocurrido durante toda esta crisis, por lo que la opción inversionista particular nuestra debería cambiar quizá a los bonos.

Los bonos son derechos de cobro por parte de los particulares sobre una pequeña parte de dinero comprada en formato de deuda de una empresa. Es decir, una empresa que quiera financiarse emite bonos, que pueden cotizar o no (nosotros hablamos en esta ocasión de los no cotizables), y personas particulares pueden comprarlos para tener un derecho de cobro sobre ese dinero invertido.

Es mucho menos arriesgado, ya que en este caso el bono es como un contrato mercantil por el que la empresa se compromete a pagarte a la fecha vista de duración del bono lo acordada en la compra. Por otro lado no podremos disfrutar de ventajas como tener derechos de accionista: voz y voto en la junta, dividendos, etc.

Son dos tipos de inversiones muy diferentes pero que si nos paramos a pensarlo podremos descubrir que en la coyuntura actual, estos bonos no cotizables, sería una opción mucho más interesante por la cantidad de riesgo de la que nos libera.

Como todo en el mundo, las inversiones se fundamentan en tomar la decisión más adecuada, por tanto si preferís tener un poquito más de beneficios aunque suponga algo más de riesgo debéis comprar acciones, si tenéis claro que vuestro nivel de riesgo ha de ser casi mínimo pero queréis sacar algo más de rentabilidad que otros productos financieros, tirar a por bonos no cotizables que es una opción financieramente hablando muy inteligente.

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